31 de julio: cerca de 400 personas en la clausura de EOS 16 en el Centro Musical Joaquín Turina

Una gran orquesta de niños y jóvenes para una gran concierto: Héroes, mitos y leyendas

Un concierto exigente, un programa entretenido, variado y muy extenso demuestra lo intensa que ha tenido que ser la VI edición del Encuentro Orquestal Sinfónico en Alba de Tormes (EOS 16). El sábado tuvo lugar el primero de los conciertos de clausura en el Museo Arqueológico Padre Belda de Alba de Tormes. Y hoy domingo ha tenido lugar el segundo concierto en el patio del Centro Musical Joaquín Turina de Madrid. Cerca de 400 personas han disfrutado de la música y han aplaudido a rabiar las distintas obras del programa que los alumnos han preparado a lo largo de 12 días de curso para un concierto titulado Héroes, mitos y leyendas

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Después del éxito del concierto de anoche en Alba de Tormes, esta mañana tocó recoger. Los 97 alumnos, sus profesores, monitores y la directora de este gran equipo, Silvia Sanz Torre, llegaron a media tarde a Madrid, directamente al Centro Musical Joaquín Turina. Una pequeña merienda para reponer fuerzas y enseguida a ensayar.

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En la calle, a las puertas del centro, ya había cola para coger sitio desde una hora antes del concierto. Dentro, el equipo técnico del Grupo Concertante Talía lo disponía todo tanto en el escenario como en la zona destinada al público. Había que colocar muchísimas sillas. Los 97 participantes de EOS 16 se distribuyeron por las aulas para vestirse de concierto. Junto a sus profesores, formaron una orquesta de 120 miembros, dirigida por Silvia Sanz Torre. 

Un rato antes, el numeroso público había entrado en el centro. Muchísima gente y un gran ambiente en el concierto. Comenzó con música de cine: Aladdin, Ben Hur, La bella y la bestia, y El libro de la selva. Cerró la primera parte la habitual obra de estreno de Alejandro Vivas, profesor de composición del curso. Fue una nueva aventura de los Jonsuis. Se titulaba Fugalía. Y además de evitar que los malvados tritonos entraran en la isla de Keke, nos enseñó a escuchar fuga y contrapunto. Para que todo quedará más ilustrado, en la última fuga de este cuento musical que narró Santiago Arroyo cada familia de instrumentos se iba levantando cuando tocaba el tema de la fuga. Y tuvieron que hacerlo muy rápido cuando llegó ese momento conocido y complicado llamado "estrecho" en que las voces fugadas se siguen muy de cerca y parece que se dan caza las unas a las otras. La obra fue muy aplaudida. 

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Ya era noche cerrada cuando comenzó la segunda parte y el entusiasmo creció. No era para menos. Lo merecían estos niños y jóvenes a los que escuchamos sucesivamente grandes obras de la Historia de la Música: la Bacanal de Sansón y Dalila de Saint-Saëns, la obertura de Guillermo Tell de Rossini, Sheherezade de Rimski-Korsákov, y hasta dos fragmentos de El pájaro de fuego de Stravinski. Todo preparado en menos de dos semanas. La música de La máscara del zorro puso fin al concierto. Y, como agradecimiento a los entusiastas aplausos, de propina, La mañana de Peer Gynt de Grieg iluminó la noche en este rincón de Madrid, seguida de los pasos sigilosos de este aventurero nórdico tratando de huir de El Rey de la Montaña

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Dos horas y media de concierto. Terminó a las once de la noche. Y es que hubo más. Uno de los alumnos leyó una carta de agradecimiento a Silvia Sanz por su entusiasmo, entrega e ilusión en cada edición del Encuentro Orquestal Sinfónico. La directora, emocionada, recibió un ramo de flores. Y luego llegó esa canción del curso. que nunca falta, en la que sobre melodías muy conocidas los chicos cuentan todo lo que ha pasado durante el Encuentro Orquestal. 

Mucha alegría y gran ambiente y, al final, como siempre, despedidas, lágrimas, recogida de maletas, instrumentos... Todavía tendrán oportunidad de encontrarse a lo largo de la próxima temporada para ofrecer este concierto en el Auditorio Nacional de Música. Pero ahora lo que toca son unas merecidas vacaciones. 

Por cierto, que esta crónica, se ha ido haciendo mientras sonaba el concierto. ¡Ah! Nos hemos dejado un detalle. Cuando llegaron al Turina los participantes de EOS 16, llegaron con ellos sus equipajes y también las manualidades y trabajos que han hecho en sus ratos libres. Hemos descubierto que José Gabriel Nunes, además de enseñarles a mejorar en su técnica de violín, les ha iniciado en algunos trabajos de ingenieria: una maqueta con alarma si abres la ventana, iluminación nocturna y ascensor; instrumentos virtuales; o un circuito EOS en el que un cochecillo a pilas seguía perfectamente su ruta sin salirse de la pista. Estos chicos valen para todo.  

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