Los participantes en el VII Encuentro Orquestal Sinfónico de Alba de Tormes se despidieron hasta su próxima cita en el Auditorio Nacional de Música

Mucho público y muchos aplausos para los conciertos de clausura en Alba de Tormes y en el Centro Musical Joaquín Turina de Madrid.  

Después de casi dos semanas de clases y ensayos, los 94 niños y jóvenes que desde el desde el 17 al 29 de julio han participado en el Encuentro Orquestal Sinfónico (EOS 17) de Alba de Tormes se decían adiós en la noche del sábado después del concierto de clausura que tuvo lugar ese mismo día en el patio del Centro Musical Joaquín Turina. Era el segundo concierto, después del protagonizado el día anterior en el precioso marco del Museo Padre Belda del Colegio de San Jerónimo. Muy atentos a la batuta de Silvia Sanz Torre, directora y coordinadora del Encuentro, la joven orquesta nos llevó, a través de la música, por distintas Escenas de la Historia, tema central de EOS 17.

 


Fue un largo viaje musical que se inició en el Antiguo Egipto con la Marcha Triunfal de Aida de Verdi para llevarnos después a la Roma imperial y a los espectáculos de gladiadores con la banda sonora de Gladiator. La música de cine tuvo mucho protagonismo con la música de películas históricas como El Cid (la de Charlton Heston y Sophia Loren) o La misión y El último mohicano, enmarcadas respectivamente en las disputas coloniales entre España y Portugal en América del Sur, y entre franceses y británicos en América del Norte. Una de las obras más populares de Chaikovski, la Obertura 1812, con sus citas a La Marsellesa, nos situó en el desastre de la campaña rusa de Napoleón. Y volvió a sonar música de cine para llevarnos a momentos como la Revolución Rusa con Dr. Zhivago o al Holocausto con La lista de Schindler. La orquesta se defendió a las mil maravillas con el programa de este concierto en el que intervinieron como solistas Iván Otaola, que interpretó la entrañable melodía del oboe de Gabriel de La Misión; y Max Zallas que afrontó el bellísimo solo de violín de La lista de Schindler. Para la escena referida a la conquista del espacio se eligió la música de la saga de ciencia-ficción Star Trek.
 


Compuesta para EOS 17 

El finalizar la primera parte del concierto, el público pudo disfrutar una vez más de la creatividad e imaginación del compositor Alejandro Vivas, profesor del curso, que cada año compone una obra para ser estrenada por los chicos del Encuentro Orquestal. La obra se titulaba Buble in trouble y se inicia en Keke, la isla móvil que habitan unos seres musicales llamados Jonsuis. Los mundos fantásticos también tienen su Historia y estos seres la tienen muy bien documentada en las llamadas Kekeñas Krónikas. La protagonista de esta historia era una burbuja llamada Punto Pelota, una de las burbujas lupas que guían a la isla de Keke, que cae inesperadamente al mar para después ascender al espacio estelar.  
  


Y la última escena 

Como bis, la orquesta interpretó Go West, una animadísima pieza con música de bandas sonoras de famosos western como Los siete magníficos o El Bueno, el malo y el feo. Se cerró así el programa con otra escena, esta vez en el Salvaje Oeste. Amerindios, pioneros, rancheros, cowboys, aventureros movidos por la fiebre del oro o la expansión del ferrocarril, así como los bandidos y forajidos que asaltaban bancos, trenes y diligencias, son los principales personajes de este género cinematográfico que vivió su edad dorada en los años 50.  

 
Próximo encuentro en el Auditorio Nacional

Una edición tras otra, nos asombra que casi 100 niños consigan preparar tanta música en tan poco tiempo y que formen esta gran orquesta. Y eso es, además de por sus ganas de aprender, gracias a la dirección de Silvia Sanz Torre y a la implicación de los profesores que integran el equipo pedagógico del Encuentro. Y llegó el momento de decir adiós con mucha pena y emoción. Algunos no pudieron evitar las lágrimas en el momento de la despedida porque son muchas las emociones acumuladas, especialmente después de haberlo dado todo en los dos conciertos. Pero en unos meses volverán a encontrarse. Será a lo largo de la próxima temporada y será también su verdadera puesta de largo: el concierto benéfico en la sala sinfónica del Auditorio Nacional a favor de la Fundación Pablo Horstmann y la Asociación de Familiares y Amigos de Niños con Cáncer (AFANIC). De momento, EOS 17 dice adiós con las palabras que lucían las camisetas que los participantes han vestido este verano: #lamusicaesmivida.